Francisco Agenjo

Es hora de ponerse exponencial

Recuerdos de la infancia

Unos de los recuerdos de mi infancia más vivos que tengo grabados en mi mente, de los relacionados con la ecología, fue apagar un pequeño fuego en el campo de Getafe.

Un amigo y yo solíamos dar paseos por los campos buscando insectos que observar y apuntar en nuestros cuadernos de campo.

Un día de verano nos encontramos un pequeño fuego prendido enel campo. No sabemos quien lo hizo, ni si fue espontáneo o provocado.

No eran tierras de labranza, sólo matorrales secos pegados a la valla de un cuartel. Tampoco se veía a nadie por los alrededores, era un sábado de verano a las tres de la tarde y tuvimos que apagarlo nosotros.

Una pequeña cosa, pero que podía haberse transformado en un problema gordo, si dos niños no hubiesen pasado por ahí con ganas de salvar el mundo.

Siempre me acuerdo ello cuando pienso que cualquiera de nosotros puede transformar el mundo con pequeños pasos.

No hay que rendirse nunca.

Julio 26, 2009 - Publicado por guerrerosdesingularidad | Uncategorized | | Aún no hay comentarios

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