Revolución energética
Llevo varios días leyendo noticias como ésta:
El temporal propicia nuevos récords de energía eólica
La verdad, no me sorprende que en horas punta de producción eólica que coinciden con el menor consumo de luz de la noche se logren estos records.
Lo que me sorprende es que no seamos conscientes del potencial energético que tiene nuestro país en materia eólica, de biomasa, biocombustibles, solar, maremotriz, etc.
Nuestros políticos, que tanto discuten de como salir de la crisis pero que tan faltos de ideas están, deberían comprender que la salida a nuestra actual situación pasa por eliminar el descomunal déficit energético de España (con los países productores de petróleo, uranio y con la misma Francia).
Quizás sean conscientes de ello, sin embargo, pero los intereses partidistas no les permitan actuar, o quizás sus propios intereses empresariales y personales les tengan atados de pies y manos.
En españa hay muchas tierras sin cultivar por la política agraria europea, o que se cultivan, pero cuyos frutos no se recogen. También hay mucha mano de obra agraria sin empleo.
Imagino el impacto que tendría cambiar la política agraria para que estas tierras sin uso se pusiesen a producir plantas destinadas a producir biocombustibles en esas tierras, y utilizando esa mano de obra parada.
España importa cada día el equivalente a 2 millones de barriles de petróleo. a una media de 75 dólares el barril cada día España saca fuera de su territorio 150 millones de dólares de riqueza.
Eso son al año unos 55.000 millones de dólares. El plan E de Zapatero contaba con una dotación de 10.000 millones de dólares aproximadamente.
Es decir, cada año España saca de su arcas el equivalente a 5 Planes E, sin contar lo que pagamos a Francia cuando debemos importar electricidad de urgencia o el precio del uranio para nuestras centrales nucleares.
Si el precio del petróleo crece como va a crecer en los próximos años podemos estár hablando de que cada año tendremos que importar energía por importe de 100.000 millones de euros. Un 10% del PIB.
DURANTE LOS PRÓXIMOS DIEZ AÑOS TRABAJAREMOS UN AÑO COMPLETO SÓLO PARA COMPRAR LA ENERGÍA PARA MOVER NUESTRA ECONOMÍA.
Sirvan estas cifras como un cálculo aproximado del impacto que tendría lograr una política energética nacional que se basase en la generación renovable y en la eficiencia energética.
Simplemente logrando reducir un 10-20% el consumo energético mediante obras de aislamiento y eficiencia energética el beneficio sería enorme. Con el añadido de que se daría empleo a toda la mano de obra de la construcción que hoy está en paro.
El uso de las tierras improductivas para crear biocombustibles, que ya hemos mencionado, haría lo mismo en el sector agrario, reduciendo nuestra dependencia de las subvenciones europeas que se van a terminar y de las importaciones de petróleo.
De la misma forma, la promoción de la energía eólica, la solar, la biomasa y la creación de una red de transporte eficiente de energía, así como las inversiones necesarias para cargar los coches eléctricos supondrán una inversión inmensa, sí, pero que permitirá crear empleo mucho más produtivo que el “abrir zanjas, cerrar zanjas” al que se han lanzado nuestros ayuntamientos.
En resumen, se trata de lograr que ese 10% de riqueza anual que sacamos fuera sólo para mover nuestra economía se quede dentro.
Nada más, y nada menos.
Artículo publicado originalmente en Naturaleza Viva.
No creo que hoy compre El País
La colección que regalan me parece inapropiada para un diario nacional.
No voy a comprar un periódico que fomenta las creencias irracionales y la difusión de ideas que nos embrutecen.
Fraternidad
Estamos todos unidos en una comunidad global, y estamos perdiendo la oportunidad de aprender todo lo que tenemos que enseñarnos unos a otros, muchas veces por avariia, otras por odio, las más, por miedo.
Comienza un nuevo año, y si algo he de pedir, es un mundo en paz que nos permita disfrutar de todas las culturas, y de todo lo que cada persona tiene que ofrecer a un mundo tan rico, variado y maravilloso como éste.
Os dejo unas imagenes para que veáis la belleza del mundo. Entre todos, deberíamos consegir que el mundo siempre fuese bello, rico y hermoso, y erradicar el hambre, las enfermedades y las carencias en todos los países.
Ha muerto la esperanza
Ha muerto la esperanza
En épocas grises y oscuras se alzan los héroes que salvan a la Humanidad o a sus comunidades de los peligros que las acechan.
Desde tiempos inmemoriales, siempre hemos contado con un portador de luz que ha marcado nuestro camino para salir de la oscuridad. Siempre ha habido alguien que ha conseguido alcanzar la gloria sacándonos del pozo donde muchas veces nos habíamos metido nosotros.
Pero en esta época gris y oscura me temo que no habrá héroes.
Los han matado a todos, y además se han asegurado de que no haya nadie que pueda sustituirles.
No tenemos los medios, el empuje, la cultura, la voluntad, el conocimiento o la inteligencia suficientes para llegar a ser héroes.
Los genios de hoy están todos empleados en hacer ganar más dinero a las empresas o entregados a ganarlo ellos mismos.
El otro día comprendí lo inútil de la lucha.
¿Por qué? Por leer un cómic.
Desde niño me fascinó un personaje, el Capitán América. El Capi.
El Capi era todo lo que un niño con ideales quería ser, valiente, entregado al bien común, al bien de los demás, sacrificado, bueno, luchador.
Él representaba todos los valores de un mundo ideal, más allá de la bandera que llevaba en el pecho, y que algunos hemos aprendido a mirar con suspicacia.
El Capitán América defendía los valores humanos, la libertad, la verdad, los derechos inalienables, la igualdad. Entregaba su vida por hacer de estos derechos algo extendido en el mundo.
Unos valores que van en contraposición al mundo que estamos haciendo hoy día, y que los guionistas de la editorial han comprendido que estaban fuera de lugar, no por no ser necesarios, sino porque ya no son escuchados.
Nos hemos convertido, y hemos convertido a nuestros niños en unos cínicos egoístas, que nos amargamos cuando algo nos sale mal, por pequeño que sea, y que pensamos que el mundo gira a nuestro alrededor.
Todos, o casi todos sin grandes excepciones, vivimos en un mundo en el que lo primordial es el consumo, el dinero y los sentimientos y sensaciones propios, ignorando los de los demás.
Hemos hecho un mundo, nos hemos hecho a nosotros mimos, incapaces de escuchar el mensaje del Capi. Nos parecía algo fuera de sentido en un mundo cruel, y cada día con menos esperanza. Acuciados por problemas que muchas veces nos han impuesto, y otras nos hemos ganado por nosotros mismos, ignorábamos las palabras que nos llamaban a actuar y defender la verdad, la justicia y la libertad de todos los pueblos.
El cambio climático, la falta de respeto hacia los demás, los pésimos sistemas educativos, las subidas de los precios, la destrucción de la biodiversidad, el problema inmobiliario, todo ello ha servido para mantenernos alejados de la realidad, inmersos en ese mundo ficticio que queremos llamar nuestras vidas, y sin prestar atención a las causas de eso problemas. Sólo intentando que no nos afecten.
Una persona muy inteligente me dijo hace unos meses, “nuestros padres y nosotros hemos tenido la suerte de vivir hasta ahora en un mundo casi perfecto, pero a partir d ahora, todo se va a acabar y va a ir de mal en peor”
Han bastado unos meses para darle la razón.
No contamos con generaciones que se preocupen, o si lo hacen, que estén preparados para cambiar el mundo. O no quieren, o no son capaces. No tenemos tiempo o recursos para hacer lo que se debería hacer para salir de esta trampa económica y política en la que nos han metido.
Los problemas son muchos, y el número de posibles héroes se reduce cada día, acuciados por sus problemas, e insensibles ya a las palabras que otros héroes han enarbolado alguna vez.
El Capitán América es un ejemplo. Sólo uno, pero quizás el más llamativo.
Porque está muerto.
Sus guionistas se dieron cuenta de que su mensaje ya no era escuchado.
En un mundo rodeado por el terrorismo y por la globalización salvaje ya nadie podía escuchar sus palabras, ni contemplar sus acciones como un intento de mejorar la vida de los demás.
Sólo se veía una lucha perdida.
Así que replantearon la situación. Siguiendo los pasos de la realidad, idearon un cambio en el mundo de ficción en el que habitaba, y llevaron los sucesos de los últimos años a ese mundo.
Los héroes debían ser controlados por el gobierno, como nuestros ciudadanos. Todos somos sospechosos hasta que se demuestre nuestra inocencia. Algunos, somos culpables sin haber hecho nada.
Lo que importa es la seguridad, su seguridad, no la nuestra, y su dinero.
Y los guionistas sabían que ante esto sólo había una salida. El Capitán América debía morir.
Debía morir porque ya no era escuchado, porque para hacer oír su voz, debíamos notar su ausencia. Muriendo, estando ausente para siempre, quizás algunos escucharían las palabras que dijo en vida, y quizás cambiasen las cosas.
Es pronto para decirlo, pero lo dudo.
El Capi ha muerto, y con él el tiempo de los héroes.
Los que soñábamos con hacer un mundo mejor seguiremos en nuestra lucha perdida contra toda esperanza, intentando retrasar la debacle. Al final, tendremos que centrar esfuerzos en salvar a los nuestros, y abandonaremos a todos los demás.
A menos que sí que haya alguien que escuche el mensaje que el capitán América transmitía. Que escuche su silencio y en su silencio encuentre las palabras que iluminaron a mi generación.
Palabras que hablaban de entrega, de éxitos, de la recompensa de cumplir con lo que el mundo esperaba de nosotros, de llevar la libertad a quienes nos rodean, de proporcionar esperanzas a todo el mundo, de luchar contra los males de la Tierra.
Palabras que hablaban de no vender los principios personales a cambio de un mejor salario, que nos susurraban al oído canciones de absoluta libertad y de absoluta responsabilidad.
El tiempo de los héroes ya pasó.
Sólo nos queda el tiempo de los políticos y los especuladores.
Voy a seguir con la predicción de esa amiga mía.
No sólo viviremos cada vez peor, sino que no habrá suelo para ese empeoramiento. La luz, la comida, el agua se convertirán en bienes escasos que habremos derrochado, y poco a poco la mayoría de la Humanidad da pasos atrás en el bienestar social, mientras unos pocos mantienen sus privilegios.
Trabajaremos más y en peores condiciones, por menos dinero, y lo que compremos nos costará mucho más. Pero no podremos salir de ese círculo, porque habremos tirado nuestra vida en diversiones y entretenimientos que nada nos han aportado. No habremos aprendido nada, y por primera vez, nuestros hijos sabrán menos que nosotros por nuestra culpa.
Serán la primera generación en la historia que vivirá por que sus padres, excepto quizás a aquellas azotadas por las guerras, la Peste y la enfermedad. Y lo peor, es que sus hijos, y los hijos de sus hijos vivirán peor que ellos.
Arrinconados por la tecnología que les quitará sus trabajos, por su falta de capacidad de superación y trabajo, por la falta de medios por nuestro despilfarro y nuestra falta de inversión, por la ausencia de fuentes de energía, por la contaminación creciente…
Los héroes de antaño lucharon contra esta oscuridad, pero el mal se impuso. Han ganado.
Lo que no significa que vayamos a rendirnos. Pero sabemos que hemos perdido, y que nadie tomará el relevo para arrancar una victoria de las fauces de la oscuridad.
El Capitán América ha muerto, y con él, los héroes.
Me voy a permitir dos o tres recomendaciones
Dos películas “El concursante” y “La Hoguera de las Vanidades”.
La otra, el libro, “Elogio del Imbécil”, de Pinno Aprile.
¿Es ya imparable la Singularidad?
Podemos pensar en dos posibilidades. Que los seres humanos se destruyan, o que no.
Si no lo hacen, tarde o temprano llegará. Cada vez hay más ordenadores, procesadores, reds más rápidas, programa más inteligentes, mejores buscadores, y habrá más artíciculos conectados, televisiones, coches, hasta despertadores, espejos y juguetes
Si la Humanidad sigue, se logrará. Quizás en años, décadas o siglos.
Si la Humnidad se destruye, entonces nos queda pensar en el cielo, ver las galaxias, e imaginar que aunque sólo sea en un mundo de los trillones que debe haber ahí fuera, ya ha empezado o empezará. Y el Cosmos palpitará de inteligencia y vida.
Hay una tercera posibilidad, que el ser humano afecte a la energía de vacío y destruya el cosmos. Entonces, nuestra única posibilidad será que en otro lugar ya haya brotado la Singularidad y estén preparados para revertir lo que hagamos.
Aunque dudo que si esto ocurriese, se dignasen en salvarnos a nosotros como causantes de esa catastrofe.
¿Por qué cuento esto?
Porque estoy cansado, y necesito descansar.
Creo que ya hemos llegado a un punto sin retorno, en el que cada cual ya tiene marcado su sino dentro de la Singularidad. He luchado por la Humanidad (y por la Singularidad después) desde que tengo uso de razón.
Ahora debo preocuparme un poco más de mí y de los míos, pues por un incidente, esta semana me ha quedado claro que nadie más lo hará.
Nos veremos donde nos corresponda.
Y si piensas que tienes todo el trabajo hecho, sólo te digo una cosa.
El destino es de quienes lo construyen, no de quienes dejan que se lo construyan otros.
Ideas en torno a los links
Ayer, releyendo el libro en inglés “The Singularity is near”, de Ray Kurzweil (en inglés porque no ha sido editado en español, y mira que lo he buscado), se me plantearon una serie de cuestiones sobre el mundo de los links, los hipervículos y los enlaces web.
Y es que para queines poseemos un inglés limitado, o quienes no hablamos mucho francés, nada de griego, ni chino, ruso, japonés o suahiri, la pérdida de cultura a la que no podemos acceder es tremenda.
Pensando en ello, y viendo los avances de Google y otros en éste área (¡por favor, un traductor instantáneo móvil ya!), me puse a mi actividad favorita. Imaginar el futuro.
Supongo que no hace falta que diga que pronto habrá traductores instantáneos web, pero sería una chulada que el mismo google Books, por ejemplo, pudiese traducir los libros de su inmensa base de datos.
¿Os imagináis? Toda la literatura universal traducida a cualquier idioma.
Llengo un poco más lejos, se me ocurrieron un par de ideas curiosas e inútile ssobre los links.
Se trata de crear links múltiples dentro del mismo enlace, y que salten de forma aleatoria cuando pinches en ellos (siempre de forma relacionada con el tema del link, claro).
Así, si yo quiero enlazar una noticia relacionada con biodiésel (pero no quiero un enlace concreto, sino ampliar la inforación), puedo buscar dos o tres webs relacionadas más, y mediante un sistema aleatorio, quién pinchase en el enlace termiaría en una u otra página.
La otra idea un artículo multienlace.
Es decir, los artículos en internet poseen a veces múltiples hipervínculos, pero sería curioso tener miles de artículos cada uno de ellos con casi todas sus palabras enlazadas a webs específicas o a artículos de la Wikipedia u otras fuentes del saber.
Se podría hacer incluso un programa que fuese siguien vínculos, creando un camino de webs, una ruta por la que llegaría a sitios extrañísimos.
Por ejemplo, nuestro gusanito de los links recibiría una orden, busca biodiesel, y se le daría una primera página por la que empezar (o se elegiría de google, Wikipedia, etc.).
A partir de ahí, y de forma aleatoria o con unos parámetros programados (elige siempre primero los enlaces que contengan estas palabras, el que tenga más clicks, etc.), el beningno gusano iría saltando de web a web de una a otra (dando marcha atrás cuando llegase a un callejón sin salida), y creando un historial de ruta que sería, cuando menos gracioso.
Nosotros podemos hacer algo similar de forma menos automática y menos aleatoria, probadlo, se termina en sitios increíbles.
De hecho, supongo que una vez se realizasen miles, o decenas de miles de pruebas, la información de las webs, bien planificada, serviría para hacer un mapa de los flujos de información a través de los links de toda la red.
Locos al volante
Todavía me tiemblan las piernas.
Suelo ser una persona muy prudente al volante, mantengo, si puedo, una velocidad constante de 95-100 kms por hora (por no matarme, ni matar a otros, y porque así se consume y se contamina menos), y nunca, si puedo evitarlo paso los límites de velocidad.
Pero ver un coche circulando a 50 kms/h por autopista me ha puesto los pelos como escarpias. Suelo ser bastante tolerante con quienes van despacio, incluso me ha dado tiempo a frenar, pero al de detrás o no le daba tiempo, o es de esos que se pegan detrás tuyo sin importarles que tengas delante un muro o el mismo infierno.
El caso es que he tenido que adelantarle con el loco de detrás pisandome el parachoques, y para mi sorpresa la culpa no era suya.
Delante iba un coche pequeño, abollado por todos lados, con un chaval de unos 20 años que iba hablando por el móvil.
Lo verdaderamente alucinante era que al tiempo que conducía (si a eso se le puede llamar así) y que hablaba por el móvil, parecía ir buscand algo en la guantera. ¿Se imaginan el cuadro? cogiendo el volante de cuendo en cuando, sólo para soltarlo y rebuscar Eso sí, el móvil no lo soltaba.
En fin, qué le vamos a hacer. ¿Matarle? Si tiene un accidente grave, ójala se mate él solo (mejor él que no su víctima), aunque espero que no haya causado ningún accidente, como el que vi el otro día.
Una furgoneta destrozada caída por un terraplén, testimonio mudo de una tragedia que, espero, no haya sido la úlima para ninguno de sus ocupantes.
Por favor, precaución la volante, por los que intentamos hacer las carreteras más seguras.
Nuevas formas de pareja y matrimonio
Siempre me he preguntado si el matrimonio de dos sería una imposición natural y si, llegado cierto grado de desarrollo social y económico las parejas comenzarían a ser más laxas, y veríamos matrimonios de tres personas, de cuatro, o simplemente, más parejas liberales.
Pienso que la sociedad está cambiando, cada día hacia nuevas formas de relaciones personales y emotivas, lo que puede hacer que la pareja tradicional no sea la mejor opción, o la más seguida entre la gente.
Si alguna vez llega la singularidad económica, y el neoanarquismo, podremos comprobarlo.
Quizás antes.
Frase
Nick Furia le pregunta a Tony Stark, porqué está organizando un grupod e héroes para salvar el mundo.
Éste le responde.
- Porque me pregunto, cómo serían las cosas si todos los multimillonarios y agentes del gobierno intentaran salvar el mundo, en lugar de desangrarlo.
Amen.
P.D. Y no solo ellos, sino todos los demás.














